inicio

Mostrando entradas con la etiqueta Delmira Agustini. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Delmira Agustini. Mostrar todas las entradas

DELMIRA AGUSTINI

-
-







DELMIRA AGUSTINI (Montevideo, 1886-1914) Destacada poetisa modernista. Formó parte de la generación de 1900 junto a J. Herrera y Reissig, L. Lugones y R. Darío. Niña superdotada descendiente de una familia acomodada con raíces alemanas, francesas y porteñas, su vida se desarrolló en un ambiente de excesivo proteccionismo familiar.

A los veintidós años conoció a Enrique Job Reyes, con quien mantuvo una tormentosa relación sentimental y con quien acabaría casándose y separándose un mes después del matrimonio para matarla finalmente y, después, suicidarse, sin que se conozcan bien las circunstancias del luctuoso evento.
 
* * *


Delmira Agustini escribía en trance. Había cantado a las fiebres del amor sin pacatos disimulos, y había sido condenada por quienes castigan en las mujeres lo que en los hombres aplauden, porque la castidad es un deber femenino y el deseo, como la razón, un privilegio masculino. En el Uruguay marchan las leyes por delante de la gente, que todavía separa el alma del cuerpo como si fueran la Bella y la Bestia. De modo que ante el cadáver de Delmira se derraman lágrimas y frases a propósito de tan sensible pérdida de las letras nacionales, pero en el fondo los dolientes suspiran con alivio: la muerta, muerta está, y más vale así.

Pero, ¿muerta está? ¿No serán sombra de su voz y ecos de su cuerpo todos los amantes que en las noches del mundo ardan? ¿No le harán un lugarcito en las noches del mundo para que cante su boca desatada y dancen sus pies resplandecientes?

(Eduardo Galeano)



__________
Poemas
Pinchar aquí


Monografía en
Centro Virtual Cervantes
Web recomendada
con toda su obra
Pinchar aquí


Gisela Bencomo
Conceptualización del cuerpo
y la psiquis femeninos en los textos
de Delmira Austini.
Pinchar aquí







CONCEPTUALIZACIÓN DEL CUERPO Y LA PSIQUIS FEMENINOS EN LOS TEXTOS DE DELMIRA AGUSTINI (Gisela Bencomo)

-

-


CONCEPTUALIZACION DEL CUERPO Y LA PSIQUIS FEMENINOS EN LOS TEXTOS DE DELMIRA AGUSTINI.

Gisela Bencomo©

Enfrentarse con la escritura poética de Delmira Agustini es ponerse en contacto con un mundo cargado de imágenes y visiones que, aunque si bien siguen los cánones de la estética modernista, rompen con los patrones tradicionales de la sociedad imperantes en la época. Estas imágenes plasman en su poesía la realidad del mundo invisible, del mundo interior de sus emociones y vivencias; y es a través de estas imágenes que podemos llegar a una conceptualización del cuerpo y la psiquis femeninos en sus textos, ya que uno de los temas principales que se desprende de su poesía al analizar sus imágenes es la dualidad entre cuerpo y alma en que se encuentra atrapada sin llegar a un equilibrio. En el poema "El cisne" (Poesías Completas, p.230) declara sin rodeos: "A veces toda soy alma;/y a veces toda soy cuerpo."

En el poema "Las alas" (Poesías Completas, p.173) se ve una alegoría de esa alma sometida al cuerpo. Las alas que "hasta incubar un más allá pudieron" representan su alma, su esencia; sin embargo, esas alas se deshacen entre sus brazos (su cuerpo) como un "deshielo". El cuerpo y toda su pasión física la llevan hacia al lado opuesto: la pérdida de sus alas.

Delmira utiliza para referirse a su cuerpo imágenes atrevidas y poco convencionales para su tiempo. Son imágenes que ayudan a la autora a manifestar sus impulsos amorosos, en los que participa de forma activa, igualándose así al hombre, tanto en los momentos de gran ternura como en los de gran pasión y placer.

Uno de los poemas donde quizás más atrevidamente nos brinda Delmira una imagen de su propio cuerpo es "Otra estirpe" (Poesías Completas, p.217). En él nos habla de su "cuerpo desmayado en rosas"; de "la eléctrica corola" que despliega (o sea se abre); de "todo un enjambre de palomas rosas"; de "un tallo febril" y de "un surco ardiente,/donde puede nutrirse la simiente,/de otra Estirpe..." Las alusiones a un cuerpo lleno de pasión son obvias. Las palabras "ardiente", "febril" y "eléctrica" así lo acreditan. A la vez es un cuerpo que tiene la capacidad de abrirse (corola, surco) y que cuando se abre, lo hace, aunque con pasión, también con mansedumbre (desmayado, palomas). Este cuerpo también se equipara con la tierra: madre que alimenta (nutre).

En "Día nuestro" (Poesías Completas, p.207) su cuerpo es "...tan sutil como un velo" y "se vuelve tan profundo como un cielo!" Aquí el velo puede ser el símbolo de lo que cubre, protege o encubre; el cuerpo de la mujer, de la madre que sirve de protección al hijo. El cuerpo "profundo" es símbolo de lo que no se puede comprender o descifrar. Acaso Delmira nos da a entender que el cuerpo femenino puede hacerse, a veces, inexplorable.

En otras ocasiones las imágenes que aluden a su cuerpo están estructuradas a base de polaridades, lo que le confiere al mismo características contradictorias. En el poema "En silencio..." (Poesías Completas, p.216) expresa la idea de la pasión ardiente unida a la de la pureza e inocencia, cuando dice: "En llamas me despedazo/Por engarzarme en tu abrazo,/Y me calcina el delirio/Cuando me yergo.

En ese cuerpo, a veces encendido y a veces de mármol, se adivina una psiquis sensible, soñadora y compleja; como bien ella misma afirma en "Fragmentos" (Poesías Completas, p.155): "Alma que cabe en un verso/Mejor que en un universo".

Los temas que recurren en una obra poética, así como las imágenes que los expresan, nos descubren los fantasmas que pueblan la psiquis de su autor. En el caso de Delmira podemos decir que sus imágenes, en general, reflejan un alma llena de contradicciones que se debate muchas veces entre dos polos opuestos y que la hacen vivir en una constante lucha interior.

Una de las contradicciones que se manifiestan en la poesía de la Agustini es la de la razón en oposición al sentimiento, como lo ilustran las siguientes líneas del poema "Explosión" (Poesías Completas, p.141): "Si la vida es amor, bendita sea!/Quiero más vida para amar. Hoy siento/Que no valen mil años de la idea/Lo que un minuto azul del sentimiento."

En Delmira el placer va casi siempre unido al dolor. El amor que tanto significó en su vida los trae a ambos tomados de la mano, y se hacen realidad en el hombre amado: "Porque tu cuerpo es raíz, el lazo/Esencial de los troncos discordantes/Del placer y el dolor, plantas gigantes" ("Ofrendando el libro", Poesías Completas, p. 199).

También encontramos en Delmira un sentimiento de fatalidad, de tragedia. A pesar de sus muchas ganas de vivir y amar, Delmira presiente que quizás no tendrá mucho tiempo para hacerlo porque en ella vive y crece la semilla de la muerte. En "Serpentina" (p.61) es "un pomo de abismo"; en "Nocturno" (Poesía Completa, p.229) es "el cisne errante de los sangrientos rastros"; en "El vampiro" (Poesías Completas, p.160) pregunta: "Por qué fui tu vampiro de amargura?/Soy flor o estirpe de una especie oscura/Que come llagas y que bebe el llanto". Luego en "Lo inefable" (Poesías Completas, p.168) afirma: "...Llevar eternamente,/Desgarradora y árida, la trágica simiente/Clavada en las entrañas como un diente feroz!..."

Por ultimo, vemos que como mujer y como poeta, para Delmira lo más importante era el amor. Un amor que ella quizás sólo vivió en su mente, pero no por ello es menos real. Delmira llevaba en su alma el ansia de la conquista de lo inconquistable, el deseo de encontrar un amor perfecto, de otro mundo como lo demuestran los siguientes versos de "Fiera de amor" (Poesías Completas, p. 223): "...Y desde entonces muerdo soñando un corazón/De estatua, presa suma para una garra bella;/No es ni carne ni mármol: una pasta de estrella/Sin sangre, sin calor y sin palpitación.../Con la esencia de una sobrehumana pasión". A ese amor se consagra Delmira en cuerpo y alma, convirtiéndose en su sacerdotisa: "Tú que en mí todo puedes,/En mí debes ser Dios!" (Oh, tú!, Poesías Completas, p.204).

Creemos, sin embargo, que es en el poema "Serpentina" (p.61) donde Delmira nos entrega la imagen más acabada de su cuerpo y su espíritu de mujer. En la serpiente encarna ella todos sus sueños: los de amor y los de odio. Su cuerpo, como el de la serpiente atrae y tienta, encanta y envenena y su mente es: "un cuerpo largo, largo, de serpiente,/vibrando eterna, voluptuosamente!"



BIBLIOGRAFIA
Alvar, Manuel, Ed.
Delmira Agustini Poesías Completas. Barcelona:
Editorial Labor, S.A., 1971




_______
Poemas
Pinchar aquí

Monografía en
Centro Virtual Cervantes
Pinchar aquí


Web recomendada
con toda su obra
Pinchar aquí

ÍNTIMA y otros poemas (Delmira Agustini)

-
.
.


-
.

Íntima

Yo te diré los sueños de mi vida
en lo más hondo de la noche azul...
Mi alma desnuda temblará en tus manos,
sobre tus hombros pesará mi cruz.

Las cumbres de la vida son tan solas,
¡tan solas y tan frías! Yo encerré
mis ansias en mi misma, y toda entera
como una torre de marfil me alcé.

Hoy abriré a tu alma el gran misterio;
ella es capaz de penetrar en mí.


En el silencio hay vértigos de abismos:
yo vacilaba, me sostengo en ti.

Muero de ensueños; beberé en tus fuentes
puras y frescas la verdad; yo sé
que está en el fondo magno de tu pecho
el manantial que vencerá mi sed.

Y sé que en nuestras vidas se produjo
el milagro inefable del reflejo...
En el silencio de la noche mi alma
llega a la tuya como un gran espejo.

¡Imagina el amor que habré soñado
en la tumba glacial de mi silencio!
Más grande que la vida, más que el sueño,
bajo el azur sin fin se sintió preso.

Imagina mi amor, mi amor que quiere
vida imposible, vida sobrehumana,
tú sabes que si pesan, si consumen
alma y sueños de olimpo en carne humana.

Y cuando frente al alma que sentía
poco el azur para bañar sus alas
como un gran horizonte aurisolado
o una playa de luz, se abrió tu alma:

¡Imagina! ¡Estrechar, vivo, radiante
el imposible! ¡La ilusión vivida!
Bendije a dios, al sol, la flor, el aire
¡la vida toda porque tu eras vida!

Si con angustia yo compre esta dicha,
¡bendito el llanto que manchó mis ojos!
 ¡Todas las llagas del pasado ríen
al sol naciente por sus labios rojos!


¡Ah! tú sabrás mi amor; mas vamos lejos,

a través de la noche florecida;
acá lo humano asusta, acá se oye,
se ve, se siente sin cesar la vida.

Vamos más lejos en la noche, vamos
donde ni un eco repercuta en mí,
como una flor nocturna allá en la sombra
me abriré dulcemente para ti.



De Los cálices vacíos, 1913


Otra estirpe
 

Eros, yo quiero guiarte, Padre ciego...
Pido a tus manos todopoderosas,
Su cuerpo excelso derramado en fuego
Sobre mi cuerpo desmayado en rosas!

La eléctrica corola que hoy desplego
Brinda el nectario de un jardín de Esposas;
Para sus buitres en mi carne entrego
Todo un enjambre de palomas rosas!

Da a las dos sierpes de su abrazo, crueles,
Mi gran tallo febril... Absintio, mieles,
Viérteme de sus venas, de su boca...
¡Así tendida soy un surco ardiente,
Donde puede nutrirse la simiente,
De otra Estirpe, sublimemente loca!
 

De Los cálices vacíos, 1913

El cisne

. . .Pupila azul de mi parque
Es el sensitivo espejo
De un lago claro, muy claro !...
Tan claro que á veces creo
Que en su cristalina página
Se imprime mi pensamiento.

. . .Flor del aire, flor del agua,
Alma del lago es un cisne
Con dos pupilas humanas,
Grave y gentil como un príncipe;
Alas lirio, remos rosa...
Pico en fuego, cuello triste
Y orgulloso, y la blancura
Y la suavidad de un cisne...

. . .El ave cándida y grave
Tiene un maléfico encanto;
-Clavel vestido de lirio,
Trasciende á llama y milagro!...
Sus alas blancas me turban
Como dos cálidos brazos;
. . .Ningunos labios ardieron
Como su pico en mis manos;
Ninguna testa ha caído
Tan lánguida en mi regazo;
Ninguna carne tan viva,
He padecido ó gozado:
Viborean en sus venas
Filtros dos veces humanos!

. . .Del rubí de la lujuria
Su testa está coronada;
Y va arrastrando el deseo
En una cauda rosada...

. . .Agua le doy en mis manos
Y el parece beber fuego;
Y yo parezco ofrecerle
Todo el vaso de mi cuerpo...

. . .Y vive tanto en mis sueños,
Y ahonda tanto en mi carne,
Que á veces pienso si el cisne
Con sus dos alas fugaces,
Sus raros ojos humanos
Y el rojo pico quemante,
Es solo un cisne en mi lago
O és en mi vida un amante...

. . .Al márgen del lago claro
Yo le interrogo en silencio...
Y el silencio es una rosa
Sobre su pico de fuego...
Pero en su carne me habla
Y yo en mi carne le entiendo.
- A veces ¡toda! soy alma;
Y a veces ¡toda! soy cuerpo .-
Hunde el pico en mi regazo
Y se queda como muerto...
Y en la cristalina página,
En el sensitivo espejo
Del lago que algunas veces
Refleja mi pensamiento,
El cisne asusta de rojo,
Y yo de blanca doy miedo !
 

De Los cálices vacíos, 1913



Explosión

Si la vida es amor, ¡bendita sea!
¡Quiero más vida para amar! Hoy siento
Que no valen mil años de la idea
Lo que un minuto azul de sentimiento.

Mi corazón moría triste y lento...
Hoy abre en luz como una flor febea;
¡La vida brota como un mar violento
Donde la mano del amor golpea!

Hoy partió hacia la noche, triste, fría,
Rotas las alas, mi melancolía;
Como una vieja mancha de dolor

En la sombra lejana se deslíe...
¡Mi vida toda canta, besa, ríe!
¡Mi vida toda es una boca en flor!
 

De El libro blanco (Frágil), 1907

El vampiro

En el regazo de la tarde triste
Yo invoqué tu dolor... Sentirlo era
Sentirte el corazón! Palideciste
Hasta la voz, tus párpados de cera,

Bajaron...y callaste... Pareciste
Oír pasar la Muerte... Yo que abriera
Tu herida mordí en ella -¿me sentiste?-
Como en el oro de un panal mordiera!

Y exprimí más, traidora, dulcemente
Tu corazón herido mortalmente,
Por la cruel daga rara y exquisita
De un mal sin nombre, hasta sangrarlo en llanto!
Y las mil bocas de mi sed maldita
Tendí a esa fuente abierta en tu quebranto.

¿Por qué fui tu vampiro de amargura?
¿Soy flor o estirpe de una especie oscura
Que come llagas y que bebe el llanto?


De Cantos de la mañana, 1910

Las alas

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Yo tenía...
dos alas !.... . . . . . . . .

Dos alas,
Que del Azur vivían como dos siderales
Raíces !...
Dos alas,

Con todos los milagros de la vida, la Muerte
Y la Ilusión. Dos alas,
Fulmíneas

Como el velamen de una estrella en fuga;
Dos alas,
Como dos firmamentos
Con tormentas, con calmas y con astros...

¿ Te acuerdas de la gloria de mis alas ?...
El áureo campaneo
Del ritmo; el inefable
Matiz atesorando

El Iris todo, mas un Iris nuevo.
Ofuscante y divino,
Que adoraran las plenas pupilas del Futuro
(Las pupilas maduras á toda luz !... ) el vuelo...

El vuelo eterno, devorante y único,
Que largo tiempo atormentó los cielos,
Despertó soles, bólidos, tormentas,
Abrillantó los rayos y los astros;
Y la amplitud: tenían
Calor y sombra para todo el Mundo,
Y hasta incubar un más allá pudieron.

Un día, raramente
Desmayada á la tierra,
Yo me adormí en las felpas profundas de este bosque...
Soñé divinas cosas !...
Una sonrisa tuya me despertó, paréceme...
Y no siento mis alas !...
Mis alas ?...

-Yo las ví deshacerse entre mis brazos...
! Era como un deshielo !


De Cantos de la mañana, 1910



Serpentina

En mis sueños de amor ¡ yo soy serpiente !
Gliso y ondulo como una corriente;
Dos píldoras de insomnio y de hipnotismo
. . . . . . .Son mis ojos; la punta del encanto
Es mi lengua... ¡ y atraigo como el llanto !
. . . . . . .Soy un pomo de abismo.

Mi cuerpo es una cinta de delicia,
Glisa y ondula como una caricia...
Y en mis sueños de odio, ¡ soy serpiente !
Mi lengua es una venenosa fuente;
Mi testa es la luzbélica diadema,
Haz de la muerte, en un fatal soslayo
Son mis pupilas; y mi cuerpo en gema
. . . . . . .¡ Es la vaina del rayo !

Si así sueño mi carne, así es mi mente:
. . . . . . .Un cuerpo largo, largo de serpiente,
Vibrando eterna, ¡ voluptuosamente !



De El rosario de Eros, 1924



Fragmentos
 
(A un poeta español)
. . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. . .¿ De qué andaluza simiente
Brotó pomposa y ardiente
La flor de mi corazón ?
Mi musa es bruna e hispana,
Mi sangre es sangre gitana
En rubio vaso teutón.

. . .Mi alma, fanal de sabios
Ciegos de luz, en sus labios
- Una chispa de arrebol -
Puede recoger el fuego
De toda la vida y luego,
Todas las llamas del Sol !

. . .Alma que cabe en un verso
Mejor que en un universo !
- Instinto de águila real
Que engarza en ave canora,
Roja semilla de aurora
En un surco musical ! -

* * *
. . .Mi sol es tu sol ausente;
Yo soy la brasa candente
De un gran clavel de pasión
Florecido en tierra extraña;
¡ Todo el fuego de tu España
Calienta mi corazón !

La plebe es ciega, inconsciente;
Tu verso caerá en su frente
Como un astro en un testuz,
. . .Mas tiene impulsos brutales,
Y un choque de pedernales
A veces hace la luz !
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
 
De El rosario de Eros, 1924




_____

Wikisource

Monografía en
Centro Virtual Cervantes

Pinchar aquí


Web recomendada
con toda su obra

Pinchar aquí
Gisela Bencomo
Conceptualización del cuerpo
y la psiquis femeninos en los textos
de Delmira Austini.
Pinchar aquí

 

Entradas relacionadas

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...